Lina Bustos - Fotografías En Transmilenio

Iba en Transmi para mi casa y después de algunas apariciones, ya me había acostumbrado a la voz de aquellos que suben de manera intermitente para vender dulces, cantar o sencillamente pedir algo de dinero. En alguna estación se detuvo el bus y subió una chica con una apariencia y una manera distinta de hablar a la de los demás personajes que se habían subido  para acaparar la mirada y el oído del público por unos minutos. Llamó mi atención cuando dijo que era fotógrafa y que vendía sus fotos para continuar su viaje por el mundo. Le daba un montoncito de fotografías pequeñas a quien se las recibiera y el costo era totalmente libre.

La verdad no esperaba encontrarme con eso de camino a casa pero me gustó bastante. Me había encontrado con alguien que de cierta manera vive de la fotografía y no necesita estar metida con galerías, curadores y demás conocidas roscas que pueden ser necesarias para que cualquier persona se dé a conocer en el mundo del arte. Me encantó su manera de distribuir y dar a conocer su trabajo. Un contacto directo, sin intermediarios. Al final le hablé interesado por su trabajo, cruzamos un par de datos y me regaló una de sus pequeñas fotografías:

La foto con la que me quedé. 

 

Con las dificultades que aparecen cuando uno va de viaje, y después de un buen tiempo desde lo de Transmi, Lina pudo responderme algunas básicas preguntas acerca de su trabajo. 

Fabián Ávila (Diez Cero Uno): ¿Hace cuánto estás trabajando en fotografía?

Lina Bustos: La primera foto que tomé que todavía me gusta es del 2009 y fué a una flor. De ahí para adelante, aunque no tenía una cámara, mi gusto por la fotografía se vió reflejado en las cosas que veía, en lo que hacía, cree una página en facebook: Fotografía de Colombia, donde hacía la "curaduría". En el 2013 andaba para arriba y para abajo con mi cámara, tan sencilla como amable, en la que aprendí a capturar las imágenes que llegaban a mis ojos y que quería eternizar. Sólo hasta 2015, luego de presentarme a una convocatoria y haber sido seleccionada empecé a ver mis fotografías de una forma más profesional, hasta el día de hoy.

Fabián Ávila (Diez Cero Uno): Cuál es el enfoque que le das a tu fotografía, o cuáles son las temáticas que trabajas?

Lina Bustos: Mis fotografías son tan personales que no parece. Se trata de lo que discriminan y no discriminan mis ojos, los lugares a los que voy, dónde me siento cómoda, qué hace que mi caminata se detenga, se trata acerca de la belleza innata. Fotografío cosas y lugares. Pienso que los retratos no dejan de ser superficiales, mientras que la superficie es el alma de los objetos. Acabo de empezar un largo viaje por Colombia, Centroamérica, México y Europa en bicicleta como pretexto para tomar fotografías; en lo que lleva este viaje, hoy en la Guajira, he estado buscando contar historias sin palabras a través de la fotografía (la página de este viaje es checkingpoints.tk).

Fabián Ávila (Diez Cero Uno):  Me pareció interesante el formato que dabas en el transmi. Mientras muchos fotógrafos buscan formatos grandes tu trabajas en uno pequeño. Como llegaste a ese formato y a esa presetación de la fotografía?

Lina Bustos: Era el tamaño perfecto para mis planes. Quería ganar plata vendiendo mis fotos y entre más barata me saliera la impresión, mejor; la cámara que usaba aveces no tenía buena resolución así que un tamaño pequeño era el apropiado; y como estaba haciendo todo eso en pro de un largo viaje en bici necesitaba algo práctico y liviano. De ahí para adelante el formato de mis fotos ha sido protagonista en el camino y aunque no es el único formato que utilizo, podría decir que es mi favorito. 

Estas fotografías nómadas y este tamaño miniatura les permite viajar con más comodidad.

Fabián Ávila (Diez Cero Uno): La manera en la que exhibes y comercializas tus fotos es bien distinta. ¿Por qué recurriste a ella, cuáles son los pros y los contras de hacerlo así?

Lina Bustos:  No pertenezco a ningún círculo de artistas expositores ni galeristas, así que al momento de pensar en cómo dar a conocer mi trabajo había que ser un poco recursiva. El día que subí a Transmi a vender mis fotos fui con Aslan, el hermoso perro amigo mio que me dió fuerzas para el primer "Hola a todos, mi nombre es Lina y soy fotógrafa". Los pro han sido muchísimos. La gente prestaba atención cuando yo hablaba, veían detenidamente cada foto, me preguntaban "¿esto qué es?, ¿dónde tomaste esta?", me pedían más para ver, las comentaban, decían que eran muy bonitas y todo eso es muy satisfactorio. En cuanto al dinero... me iba muy bien! Por una foto llegaron a darme 20 mil con abrazo y bendiciones incluidas, "chirris" como les digo no despectivamente a los "habitantes de calle" me apoyaron varias veces. Extraño un poco todas esas experiencias, siempre pasaban cosas diferentes.

En cuanto a los contras, los mismos que tiene que vivir cualquier bogotano que se mueve en Transmi: empujones, carreras, esperas, sólo que yo nunca tuve ninguna prisa.